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Hay personas mayores que pasan semanas enteras sin recibir una visita, una llamada o una conversación tranquila. La soledad en personas mayores es una realidad cada vez más frecuente y tiene un impacto profundo en su bienestar emocional, físico y cognitivo.
La soledad no deseada en personas mayores no siempre significa estar solo. Muchas veces aparece incluso cuando existen vínculos familiares o sociales, pero la persona siente que no recibe el apoyo emocional, la cercanía o la conexión que necesita. Esa sensación de aislamiento puede hacer que el día a día se vuelva más difícil, silencioso y emocionalmente agotador.
Comprender qué consecuencias tiene la soledad, por qué ocurre y cómo combatirla es fundamental para proteger la calidad de vida y el bienestar emocional de nuestros mayores.
Tabla de contenidos
Estar solo o vivir solo no es lo mismo que sentirse solo. La soledad no deseada aparece cuando la persona siente que sus relaciones sociales no son suficientes o no le aportan el apoyo emocional que necesita. Pero además, la soledad no deseada en personas mayores puede tener consecuencias realmente importantes en distintos ámbitos de la salud, aumentando el riesgo de deterioro físico y mental:
La soledad no deseada puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de padecer hipertensión, problemas cardíacos y neumonías.
También puede alterar el estado nutricional, ya que la falta de compañía durante las comidas o el hecho de cocinar para uno solo puede llevar a una mala alimentación. A esto se suma un mayor sedentarismo y una menor motivación para seguir hábitos saludables o cumplir adecuadamente los tratamientos médicos.
El aislamiento social se asocia con un mayor deterioro de la memoria y un incremento del riesgo de deterioro cognitivo. Esto se debe a la falta de interacción diaria con otras personas, lo cual reduce la estimulación mental necesaria para mantener activas funciones cerebrales, como la memoria, la atención o el lenguaje.
La falta de compañía y de conexión emocional puede generar tristeza persistente, ansiedad, apatía o sentimientos de inutilidad. Muchas personas mayores sienten que han perdido parte de su propósito o de su papel dentro de la familia y la sociedad.
Además, la soledad no deseada en personas mayores también se relaciona con problemas de sueño, baja autoestima y un mayor riesgo de depresión.
Las causas de la soledad en personas mayores suelen aparecer poco a poco, a través de cambios vitales que transforman la rutina, las relaciones y la forma de vivir el día a día. En muchos casos, no existe un único motivo, sino una acumulación de circunstancias que hacen que la persona se sienta cada vez más aislada emocionalmente:
Todo ello puede favorecer la aparición de soledad no deseada en personas mayores, incluso en personas que previamente tenían una vida social activa.
La soledad en personas mayores es un problema cada vez más extendido. Hablamos de muchas personas que pasan gran parte del día sin conversación, sin apoyo emocional o sin compañía.
Según datos del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada (SoledadES), la prevalencia de soledad de las personas mayores de entre 65-74 años es del 14,5%. Esta cifra llega al 20% en la población de 75 y más años. Es decir, 1 de cada 5 personas mayores de 75 años se siente sola.
Este sentimiento de soledad es mayor entre las mujeres. Esto se debe a que las mujeres tienen mayor esperanza de vida y también se da un mayor nivel de viudedad entre la población femenina.
También afecta el tamaño de la localidad en la que viven los mayores. Curiosamente la soledad es más aguda en las ciudades con más población. Así, según el Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada (SoledadES), entre los mayores de 65 años, el porcentaje de soledad no deseada en municipios pequeños es del 12,7%, pero se duplica hasta el 25,1% en ciudades con más de 500.000 habitantes.
No obstante, es importante recordar que la soledad no deseada en personas mayores no afecta únicamente a quienes viven solos. Muchas personas que conviven con familiares también experimentan esta sensación de aislamiento, lo que demuestra que el problema no depende solo de la convivencia, sino de la calidad de las relaciones sociales.
La soledad no deseada es uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan nuestros mayores hoy en día. Abordar este problema requiere empatía, constancia y, sobre todo, crear entornos seguros donde las personas vuelvan a sentirse útiles, valoradas, acompañadas y conectadas con los demás.
Entre las principales estrategias para conseguirlo destacan:
La participación en actividades organizadas ayuda a reducir el aislamiento y a mantener rutinas activas. En los centros de día y residencias Bouco ofrecemos espacios donde los mayores pueden socializar, participar en talleres y mantener una vida comunitaria activa. También festejamos los cumpleaños, las fiestas tradicionales o realizamos jornadas temáticas que generan ilusión comunitaria y rompen la monotonía del día a día.
Los beneficios de las relaciones sociales en los mayores se posicionan como algo fundamental para prevenir el aislamiento social, sobre todo teniendo presentes los diferentes espacios y actividades que se pueden realizar para fomentar soluciones contra la soledad en mayores
Estas actividades también favorecen la estimulación cognitiva y física, contribuyendo a mejorar el bienestar general de nuestros mayores.
Mantenerse activo mejora el estado de ánimo gracias a la liberación de endorfinas. Pero, además, caminar o hacer ejercicio en compañía no solo mejora la movilidad física, sino que se convierte en un espacio idóneo para la conversación y la conexión.
Las sesiones de psicomotricidad o yoga en grupo, como las que realizamos en las residencias Bouco, también ayudan a reforzar la autoestima al ver que comparten y superan pequeños retos físicos juntos.
El acompañamiento psicológico es fundamental para abordar las consecuencias emocionales de la soledad. Los profesionales ayudan a gestionar el duelo, adaptarse a los cambios vitales y recuperar el interés por las relaciones sociales, con un enfoque en reforzar la autoestima en mayores y el bienestar emocional.
El apoyo psicológico puede aportar estrategias útiles para saber cómo combatir la soledad en las personas mayores, ayudando a crear nuevas rutinas y vínculos sociales.
La familia tiene un papel clave en la prevención de la soledad no deseada en personas mayores. Las visitas, llamadas y pequeños momentos compartidos ayudan a reforzar el sentimiento de pertenencia y acompañamiento emocional.
Muchas veces, una conversación tranquila o sentirse escuchado puede conseguir una mejora importante del bienestar diario de una persona mayor.
La tecnología también puede convertirse en una gran aliada para reducir distancias y mantener el contacto con familiares y amigos.
Las videollamadas o las aplicaciones de mensajería permiten mantener conversaciones frecuentes y sentirse más conectado con el entorno. Para ello, es importante ofrecer apoyo y enseñar herramientas sencillas que favorezcan la autonomía digital de las personas mayores. Esto les ayuda a sentirse integrados en el mundo moderno.
En los centros de día y residencias de mayores Bouco, entendemos que combatir la soledad de las personas mayores y acompañarles va mucho más allá de cubrir sus necesidades asistenciales. Sentirse escuchado, participar en actividades compartidas, mantener conversaciones y crear nuevos vínculos también forma parte del bienestar emocional.
Por eso, en Bouco, fomentamos las relaciones personales y la integración de las familias, impulsamos diariamente talleres interactivos, ejercicios adaptados y dinámicas grupales donde cada persona pueda participar, relacionarse y mantener una vida social activa.
Referencias consultadas
-Fundación ONCE. “La soledad no deseada aumenta a partir de los 65 y alcanza al 20% de los mayores de 75 años”. Disponible en: https://www.fundaciononce.es/es/comunicacion/noticias/la-soledad-no-deseada-aumenta-partir-de-los-65-y-alcanza-al-20-de-los-mayores
-Gerokomos vol.20 no.4 Barcelona dic. 2009. “La soledad en el anciano”. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=s1134-928×2009000400003&script=sci_arttext
-Fundación Pilares (2018). “La soledad de las personas mayores». Disponible en: https://www.euskadi.eus/contenidos/documentacion/doc_sosa_soledad_mayores/eu_def/fpilares-estudio05-SoledadPersonasMayores-Web.pdf